OBLIGACIONES Y RECOMENDACIONES SOBRE EL PAGO DE LAS UTILIDADES DE LAS EMPRESAS

June 8, 2026

La participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas (PTU) representa una de las obligaciones laborales más relevantes para los empleadores mexicanos. Más allá de constituir un deber legal, el correcto cumplimiento de esta prestación fortalece la confianza organizacional, reduce riesgos legales y contribuye a mantener relaciones laborales sanas dentro de los centros de trabajo.

La obligación de repartir utilidades encuentra su fundamento en el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los artículos 117 a 131 de la Ley Federal del Trabajo (LFT). En términos generales, las empresas que obtuvieron utilidades fiscales durante el ejercicio anterior deben determinar la PTU repartible y, en su caso, realizar el pago dentro de los plazos establecidos por la Ley. Sin embargo, uno de los errores más frecuentes consiste en asumir que la simple existencia de ingresos implica necesariamente la obligación de repartir utilidades. En realidad, el análisis debe realizarse sobre las utilidades fiscales determinadas conforme a la legislación tributaria y tomando en consideración los supuestos de excepción previstos por la LFT. En cada empresa se debe constituir una comisión mixta que determine lo que corresponde a cada trabajador.

Para las personas morales, la fecha límite para efectuar el reparto es el 30 de mayo, mientras que para las personas físicas con actividades empresariales el plazo concluye el 29 de junio. Hay que recordar que la reforma en materia de subcontratación de 2021 modificó las reglas aplicables a la PTU, estableciendo un tope máximo de pago por trabajador equivalente a tres meses de salario o al promedio de la participación recibida durante los últimos tres años, aplicándose el monto más favorable para el trabajador.

A través de la comisión mixta, los trabajadores tienen derecho a conocer la información relacionada con la declaración anual que sirve de base para determinar el reparto, por lo que los empleadores deben conservar la documentación ordenada y los respaldos suficientes que permitan justificar los cálculos.

El incumplimiento de las obligaciones relacionadas con la PTU puede generar reclamaciones individuales o colectivas, inspecciones laborales y sanciones administrativas por parte de las autoridades competentes. Es, incluso, uno de los objetivos previstos en la LFT para el ejercicio del derecho de huelga. Por ello, la mejor estrategia para las organizaciones consiste en anticipar el proceso, revisar oportunamente la información fiscal y laboral, y asegurar que la determinación y distribución de utilidades se realice conforme a la normativa vigente.

La PTU no debe verse únicamente como una obligación legal, sino también como un mecanismo que reconoce la contribución de los trabajadores al desarrollo de la empresa. Un cumplimiento adecuado reduce contingencias jurídicas y fortalece el clima laboral, elementos fundamentales para la estabilidad y crecimiento de cualquier organización.

Damara Guzmán V.

Suscríbete a nuestro boletín

Ingresa tu correo electrónico y suscríbete para recibir artículos relevantes y noticias.

Te damos la bienvenida

¡Gracias por suscribirte a nuestro boletín!. A partir de ahora, recibirás periódicamente noticias, artículos y publicaciones relevantes en materia de derecho.
¡Ups! Algo salió mal al enviar el formulario.

¿Cómo te podemos ayudar?

Contáctanos para recibir una asesoría sobre cómo podríamos abordar tu caso.
(52) 55 52033252